La Dra. Gloria Montenegro Rizzardini, Académica de Número de la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas, fue distinguida este lunes 7 de septiembre con el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2026, máximo reconocimiento que otorga el Estado de Chile a quienes se han distinguido por la excelencia de su obra y su contribución al desarrollo del conocimiento científico y tecnológico del país.

La decisión fue adoptada por unanimidad del jurado, que destacó su trayectoria en botánica aplicada y su contribución al desarrollo territorial y productivo mediante el estudio de la flora melífera, de los productos apícolas y de la bioprospección de recursos naturales. El jurado valoró especialmente la continuidad de una trayectoria que ha avanzado desde la investigación básica hacia la ciencia aplicada, la innovación, las patentes y la transferencia tecnológica, transformando el conocimiento sobre la biodiversidad chilena en productos y soluciones con impacto económico y social.

Gloria Montenegro se convierte, además, en la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas desde su creación en 1992, lo que confiere a esta distinción una especial significación para la ciencia chilena.

Una trayectoria que vincula ciencia, innovación y desarrollo

Profesora titular y emérita de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Gloria Montenegro ha desarrollado durante más de cinco décadas una extensa labor académica y científica dedicada al conocimiento de la flora y la biodiversidad chilenas y, en particular, a su valorización mediante aplicaciones productivas.

Una de las características distintivas de su trayectoria ha sido su capacidad para vincular la investigación científica con problemas y oportunidades concretos del sector productivo. Sus estudios sobre la flora melífera y las propiedades de las mieles chilenas han contribuido al desarrollo de sistemas de caracterización y certificación que permiten diferenciar estos productos según su origen botánico y sus propiedades biológicas.

Entre estas iniciativas destaca el desarrollo del Active Patagonia Factor (APF), sistema destinado a certificar propiedades de mieles provenientes de la flora nativa chilena y contribuir a su diferenciación y valorización en mercados nacionales e internacionales.

De acuerdo con los antecedentes entregados por el Ministerio de Educación, su trabajo ha beneficiado a más de 1.500 familias de apicultores del país. A ello se suma la dirección de más de 30 proyectos de investigación e innovación, más de un centenar de publicaciones científicas indexadas y una importante actividad en materia de propiedad intelectual y transferencia tecnológica.

Su trayectoria ha sido reconocida con numerosas distinciones nacionales e internacionales. Entre ellas destaca haber sido, en 1998, la primera latinoamericana en recibir el Premio Internacional For Women in Science de L’Oréal-UNESCO.

El jurado del Premio Nacional 2026

El jurado que resolvió otorgar en forma unánime el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2026 estuvo presidido por la ministra de Educación, María Paz Arzola González, e integrado por Alejandra Mizala Salces, rectora de la Universidad de Chile; Juan Yuz Eissmann, rector de la Universidad Técnica Federico Santa María, en representación del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH); la representante del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Paulina Peña Romero; y, Ricardo Baeza Yates, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2024.

Un Premio Nacional creado en 1992

El Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas tiene su origen en la Ley N.º 19.169 de 1992, que reorganizó el antiguo Premio Nacional de Ciencias y creó tres categorías independientes: Ciencias Exactas, Ciencias Naturales y Ciencias Aplicadas y Tecnológicas.

Desde entonces, el galardón se entrega cada dos años y ha distinguido a científicos provenientes de ámbitos muy diversos de la investigación aplicada, entre ellos la ingeniería, la agronomía, la medicina, la biotecnología, las ciencias de los alimentos, la sismología y otras disciplinas.

Durante el siglo XX fueron distinguidos Raúl Sáez Sáez (1992), René Cortázar Sagarminaga (1994), Julio Meneghello Rivera (1996), Fernando Monckeberg Barros (1998) y Andrés Weintraub Pohorille (2000). En las décadas siguientes se han incorporado investigadores como Pablo Valenzuela, Juan Asenjo, Edgar Kausel, José Miguel Aguilera, Juan Carlos Castilla, Ricardo Uauy, José Rodríguez, Horacio Croxatto, Romilio Espejo, Edmundo Acevedo, Ricardo Araya y Ricardo Baeza, a quienes ahora se suma Gloria Montenegro.

La diversidad de las disciplinas representadas a lo largo de su historia refleja precisamente el propósito del Premio: reconocer la excelencia de la investigación científica que, además de generar nuevo conocimiento, sea capaz de traducirse en aplicaciones y contribuciones relevantes para la sociedad.

 Dos Premios Nacionales en la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas

La designación de Gloria Montenegro reviste una significación muy especial para la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas. Con este reconocimiento, dos de sus Académicos de Número han recibido el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas.

El primero fue el Dr. Edmundo Acevedo Hinojosa, distinguido en 2020 por sus aportes a la agronomía, en particular por sus investigaciones pioneras sobre la adaptación de las plantas a la sequía y por sus contribuciones a la fisiología de los cultivos y al mejoramiento de cereales.

A él se suma ahora Gloria Montenegro, cuya trayectoria representa otra dimensión de las ciencias agronómicas: el conocimiento y valorización de la biodiversidad, la botánica aplicada, la innovación y la transferencia de los resultados de la investigación hacia el sector productivo.

Para una institución dedicada a promover el desarrollo y reconocimiento de las ciencias agronómicas en Chile, contar entre sus miembros con dos investigadores distinguidos con el Premio Nacional constituye un motivo de legítimo orgullo y, al mismo tiempo, una demostración de la importancia que estas disciplinas han tenido y continúan teniendo para el desarrollo científico, productivo y social del país.

La Academia Chilena de Ciencias Agronómicas expresa sus más afectuosas felicitaciones a la Dra. Gloria Montenegro Rizzardini por este extraordinario y merecido reconocimiento.