La agricultura de América Latina y el Caribe (ALC) ha sido reconocida entre las más exitosas del planeta por haber alimentado a una población en rápido crecimiento, facilitar el desarrollo económico, promover la urbanización, generar exportaciones sustanciales, y ayudar a reducir el hambre y la pobreza global. A pesar de estas contribuciones, la imagen de dinamismo, productividad y eficacia de la agricultura y los sistemas alimentarios de la región refleja solo una parte de los impresionantes logros obtenidos a expensas de elevados costes medioambientales y para la salud. La agricultura de ALC utiliza más de un tercio de la superficie total, consume prácticamente tres cuartos de los recursos de agua dulce y genera casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la región. Y, a pesar del superávit de producción de alimentos, millones de personas de ALC pasan hambre regularmente, o sufren malnutrición y enfermedades asociadas.
Cual es el futuro? De cara al futuro, en ALC se requerirá cada vez más que la agricultura y los sistemas alimentarios desempeñen múltiples funciones: contribuir a un crecimiento rápido y estable, proteger la seguridad alimentaria, ofrecer una alimentación adecuada y nutritiva, generar empleos de calidad, superar la desigualdad y promocionar la inclusión social, sostener los recursos naturales y mitigar los impactos del cambio climático. El cumplimiento de estas funciones requerirá estrategias apropiadas, políticas bien formuladas, inversiones importantes e instituciones sólidas provistas de personal competente. El informe “PANORAMAS ALIMENTARIOS FUTUROS: Re imaginando la agricultura en América Latina y el Caribe”, preparado por el Banco Mundial en 2020 ver documento, presenta información y un análisis crítico que pueden ayudar a impulsar la transformación agrícola y rural y obtener resultados positivos. El mensaje central es que, en contra de la idea, de que la agricultura en ALC ha perdido importancia, el sector agrícola y el sistema agroalimentario al que sustenta el primero merecen una especial atención de políticas y asignación de recursos públicos. Actualmente y en los años venideros, el desempeño de la agricultura y los sistemas alimentarios de ALC tendrán una influencia decisiva en la suerte y el devenir no solo de la región sino de todo el planeta. El futuro de estos sistemas es demasiado importante como para dejarlos al azar.

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