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Entrevista a Gloria Montenegro

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Entrevista a Gloria Montenegro

Académico de Numero y profesora titular e investigadora de la Facultad de Agronomía y Ciencias Forestales de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En una cordial y extensa entrevista a Gloria, actual Secretaria de la Academia, realizada por la Asociación Red de Investigadoras y que la Academia quiere reproducir, se  revelan  interesantes detalles de su vida, la cual casi enteramente la ha dedicado al estudio de la botánica en especial de la conservación y bioprospección de plantas nativas, aunque actualmente comparte esta pasión con el estudio de la miel y las abejas. Con casi 200 publicaciones, entre libros, capítulos de libros y artículos científicos  y 10 patentes que avalan su importante aporte a la investigación en Chile,  fue la primera ganadora Latinoamericana del Premio Internacional For Woman In Science de  L’Oreal Unesco. Además, ha recibido el premio al “Mejor Emprendimiento”, que otorga el Diario Financiero por su empresa “Bee-Lab”; Mujer Líder 2008 de El Mercurio, premio Chilectra Energía de Mujer 2011; premio a la Mujer Innovadora en Agricultura 2011, entregado por el Ministerio de Agricultura; premio Monseñor Carlos Casanueva a la “Trayectoria Universitaria Distinguida”, Premio a la Transferencia Tecnológica y Propiedad Intelectual de la PUC, entre otros. Gloria fue Presidenta del Consejo Consultivo de la Fundación Copec –UC por más de 11 años desde su creación y actualmente sigue siendo parte de este Consejo,  Miembro de Número y actual secretaria de la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas, Miembro de a Academia de Ciencias Latinoamericana  (ACAL), Miembro de la Academia de Ciencias del Mundo en Desarrollo (TWAS)  y una de nuestras primeras socias.

-Queremos conocerla más en lo personal ¿nos puede contar de su familia?

Les puedo contar que mi abuelo llegó desde Italia, y provengo de una familia de clase media, mi padre ingeniero, mi madre dueña de casa. Somos 4 hermanas, todas estudiamos porque no había ninguna excusa para no hacerlo, en ese tiempo la educación era gratuita, yo estudié en el Liceo 1 y luego ingrese a la Universidad Católica. Mi madre siempre nos incentivó a que estudiásemos, de hecho las 4 somos científicas. En estos momentos, mi núcleo familiar está formado por mis 2 hijos, ocho nietos y un bisnieto, de mi nieta mayor de 29 años. Enviude hace unos años de mi marido por 43 años Claudio Barros también Profesor de la PUC, al principio cuesta, pero uno debe seguir adelante, mi mamá falleció hace poco.

-¿Alguno de sus hijos se dedicó a la Ciencia?

No, ninguno, la verdad es que tal vez con sus dos papás dedicados a la Investigación, ellos decidieron seguir sus carreras en otras áreas.

-¿Siempre quiso dedicarse a la Ciencia y la Investigación?

Debo ser sincera, la verdad no, lo que si me llamaba la atención era el conocer y observar, el preguntarme porque suceden ciertos fenómenos, tenía mucha curiosidad y la verdad la sigo teniendo.  De allí derive a estudiar Biología y Ciencias Naturales. Luego acompañe a mi esposo, quien fue a hacer su doctorado a Estados Unidos. Allí hice una especialización en Ultraestructura Celular Vegetal en el Departamento de Biología de la Universidad de Houston; y luego un  estadía de perfeccionamiento en Fitoquímica en el Departamento de Botánica de la Universidad de Texas en Austin con un distinguido químico de Productos Naturales el Dr. Tomas Mabry; y un perfeccionamiento en Anatomía Vegetal de Plantas Vasculares, Ontogenia y Evolución de Sistemas Meristemáticos Vasculares en la misma universidad con el Dr. James Mauseth, autor de los mejores libros en Anatomía Vegetal. En esos años estudiar un doctorado sin beca era imposible.

-¿Cuéntenos cómo se gestó el traer el primer microscopio de barrido a la Pontificia Universidad Católica?

La verdad es que al llegar a Chile tras mi especialización en Estados Unidos, volví a la Universidad y vi la necesidad de contar con este tipo de microscopios, por lo que gestioné personalmente su llegada a través de la Embajada de Japón y conté con el apoyo de las autoridades universitarias, especialmente del Director del Departamento de Ecología de esa época, Dr. Patricio Sánchez, quien me incentivó a desarrollar mi línea de investigación en el estudio de la biología y adaptaciones de plantas nativas a factores limitantes del ambiente. También es importante decir que la preocupación de conservar y proteger las plantas autóctonas era muy incipiente. La postura era “si no sirve para algo, para que nos preocupamos”.

-Nos podría hablar sobre su premio L’Oréal-Unesco “Mujer en Ciencia” y su actual labor como jurado del concurso.

En 1998, fui la primera mujer latinoamericana en recibir el premio y luego  me invitaron a participar como miembro del jurado internacional de L’OREAL-UNESCO para otorgar el premio “Mujer en Ciencia”, y actualmente soy la presidenta del jurado Premio L’Oréal Chile – UNESCO “For Women in Science”, que este año cumple su décimo aniversario en Chile y el número 19 en el mundo. Mi gran interés hoy día es que más chilenas ganen este premio que es un reconocimiento mundial a la excelencia académica.

-¿Qué nos podría decir sobre sus temas de investigación, cómo llegó a ellos?

Comencé a interesarme en las plantas nativas de Chile, me gustan mucho las salidas a terreno y con Adriana Hoffmann1 aprendimos mucho. Luego, de conocer las diversas propiedades medicinales que tienen nuestras plantas nativas, nos surge una nueva hipótesis, la cual es  que si  la miel de abejas proviene mayoritariamente del néctar de una planta nativa con propiedades medicinales especificas, lo más probable es que esas propiedades se transmitan a la miel a través de los compuestos químicos del metabolismo secundario de la especie.  Y la verdad que tras esto se abrió un campo nuevo de investigación ligado a la miel y las abejas, he trabajado con muchos apicultores, he determinado propiedades biológicas de las mieles monoflorales provenientes de plantas nativas certificando así sus propiedades únicas. Nuestros proyectos tienden  a analizar la miel, el polen apícola, el propóleos producido por apicultores desde la IV hasta la X Región transfiriéndoles inmediatamente sus resultados. Si la miel de un apicultor tiene una alta capacidad antioxidante por ejemplo, hacemos la transferencia tecnológica  y él puede  certificar su producto con un valor agregado.

-¿Ha contado cuántos doctores y magíster  ha formado a lo largo de su carrera?

Yo calculo que más de 40.  Es muy satisfactorio ver como la mayor parte de mis estudiantes de Doctorado se desempeñan hoy día exitosamente en Universidades públicas y privadas. Esa es la escuela que uno deja para el país. La formación de capital humano avanzado es una tarea que debemos cumplir como mujeres y hombres de ciencia y promover, motivando a nuestros alumnos de pregrado a seguir perfeccionándose.

Considerando la poca cantidad de mujeres que han obtenido el Premio Nobel (más de 800 hombres versus 49 mujeres) y en Chile un ejemplo es el Premio Nacional. En su opinión, porqué cree que se ha invisibilizado el rol de la mujer en la investigación y la Ciencia.

Básicamente, porque por ejemplo a la Academia de Ciencias sólo puedes ingresar si te postulan, es un ambiente donde hay mayoritariamente hombres que tienden a postular a otros hombres. Actualmente pertenezco a la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas, soy parte del directorio y la única mujer académica de número. Yo creo que los cupos que van quedando vacantes debiesen ser ocupados por mujeres, porque hay un número fijo de acuerdo a los estatutos (50). Hay muchas mujeres brillantes en  este país, que están contribuyendo significativamente al desarrollo de la ciencia y la tecnología. Sólo en  la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica puedo visualizar muchas, algunas creadoras de nuevas variedades de frutas, otras contribuyendo a disminuir la contaminación después del impacto minero y a rehabilitar áreas degradadas por la industrialización, otras expertas en plagas agrícolas producidas por virus e insectos con producción científica muy alta y muy citadas, etc.  De nuevo, mi tarea ahora es presentar y apoyar mujeres para que logren llegar  a ser miembros de  nuestras Academias y de las del Mundo.

-¿Qué consejo les daría a las investigadoras que inician su carrera en la academia?

Que aprovechen todas las oportunidades que se les presenten aunque el desafío sea grande.

-¿Por qué alguien de su trayectoria se une a nuestra Red de Investigadoras, de hecho cuando recién partíamos?

Primero, felicitarlas por formar esta asociación, creo que es importante, lo veo como algo muy futurista el formar una red de investigadoras en Chile. No es fácil ocupar parte del tiempo en generar interés y que algo se concrete como lo han hecho ustedes. Hay que dejar de hablar de la igualdad de género y actuar,  para que eso que queremos vaya ocurriendo en forma dinámica y sin pasar a llevar a nadie. El respeto se gana. No se da. Por lo tanto para ganarlo hay que trabajar muy duro, demostrar que somos capaces, y mi recomendación final como mujer es tratar en forma paralela de tener tu vida familiar.

Terminamos nuestra entrevista con Gloria Montenegro con ganas de hablar más con ella, impregnarnos con su energía, y sus ganas de conocer, de saber. No nos queda más que desearle un feliz cumpleaños en este mes, y que siga aportando a la Investigación y Ciencia en Chile como lo ha hecho hasta ahora, un ejemplo y un orgullo para toda la comunidad científica.

BIOTECNOLOGIA Y AGROECOLOGIA: producción agrícola sostenible.

La Academia Chilena de Ciencias Agronómicas tiene como uno de sus más relevantes objetivos el progreso de la ciencia y de las tecnologías que se deriven de ella como factor fundamental del desarrollo agrícola de Chile. Sobre el tema de la biotecnología y sus aplicaciones, la Academia emitió (2011) su posición considerando que avance de la ciencia a través de la técnica del ADN recombinante, ofrecen oportunidades inéditas e impostergables para el desarrollo agrícola del país (ver documento en: http://www.academiaagronomica.cl/category/documentos/  ).

El  Simposio Internacional “La función de las biotecnologías agrícolas en los sistemas alimentarios sostenibles y la nutriciónorganizado por FAO, en febrero de 2016 en Roma, Italia, con el apoyo de un  Grupo Consultivo externo de 16 expertos reconocidos a nivel internacional, con representantes del sector privado y de la sociedad civil y la participación de 400 delegados de 75 Estados Miembros así como representantes de organizaciones no gubernamentales, entidades del sector privado, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y de investigación, cooperativas y organizaciones de productores, analizó tres temas principales: cambio climático; sistemas alimentarios sostenibles y nutrición; y personas, políticas, instituciones y comunidades.  Las principales conclusiones y acciones de seguimiento (ver documento en: http://www.fao.org/3/a-bl623s.pdf) enfatizan que existen numerosos ejemplos de la aplicación satisfactoria de biotecnologías agrícolas que colman las necesidades de los agricultores familiares en los sectores agrícola, forestal, pesquero y pecuario  reconociendo el enorme potencial de las nuevas tecnologías de edición de genes. Las biotecnologías agrícolas y la agroecología deben considerarse como enfoques complementarios para obtener sistemas alimentarios sostenibles y mejorar la nutrición. Por ejemplo, las biotecnologías y sus productos pueden utilizarse en los sistemas de producción, basados en principios agroecológicos, a fin de aumentar la productividad y garantizar al mismo tiempo la sostenibilidad, la conservación de los recursos genéticos y la utilización de los conocimientos tradicionales.   Dentro de este contexto, recientemente (2016), la Academia publicó su posición sobre la situación y perspectivas del desarrollo agropecuario y silvícola del secano de Chile central (ver documento en: http://www.academiaagronomica.cl/category/documentos/) concluyendo, entre otros aspectos que el uso de herramientas de genómica funcional no deben ser descartadas para el desarrollo de variedades genéticamente mejoradas, desarrolladas por los programas de instituciones nacionales de investigación y/o introducidas con características adecuadas de tolerancia para el secano.    Durante el próximo Seminario 2016 de la Academia,  a realizarse el 1 de Diciembre en Quillota, con la colaboración de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, la Academia plantea el análisis  de los “Desafíos  de los sistemas de producción agrícola de la V Región frente a la sustentabilidad territorial”. En esta oportunidad se abordará entre otros temas,  la complementariedad y equilibrio entre las herramientas de la biotecnología-mejoramiento genético y el manejo agronómico en la superación de las limitantes bióticas y abióticas que afectan especialmente a la producción hortofrutícola de la Región. Desde ya, una invitación a participar en este promisorio seminario sobre el cual  informaremos próximamente su programa.

MEDIO AMBIENTE, SUELOS Y CARBONO

El carbono contenido en los gases de efecto invernadero, es una parte del problema pero, en su forma orgánica en el suelo, el carbono es una parte de la solución.

La transformación ambiental y el carbono están intrínsecamente vinculados. A esta vinculación se refiere el primer número de las notas sobre ciencia y políticas producido en el marco de la iniciativa sobre ciencia y políticas de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación publicado en noviembre del año en curso (Science-Policy Brief 01, Science-Policy Initiative).

El primer metro de suelo contiene más del doble de la cantidad de carbono que el que está contenido en la atmósfera y cerca de tres veces más del que se encuentra en la vegetación mundial. La capacidad del suelo de acumular carbono representa un notable potencial para la compensación de emisiones globales de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, el carbono contribuye a la fertilidad del suelo, base de todos los ecosistemas terrestres naturales y transformados que proporcionan una parte importante de la oferta mundial de alimentos, de recursos naturales y de biodiversidad.

De este modo, la misma molécula de carbono orgánico conservada o añadida al suelo conduce, simultáneamente, a múltiples beneficios globales contribuyendo a resolver grandes retos ambientales como lo son el cambio climático, la degradación de tierras y aguas y la pérdida de biodiversidad.

La nota en referencia destaca que, después del sector de energía, es el sector de la agropecuaria y la silvicultura el que mayores emisiones de gases de efecto invernadero genera con el 24% de las emisiones totales. Se ha estimado que las tierras de cultivo y de pastoreo del mundo han perdido 25 a 75% del carbono orgánico presente en los suelos originales, el equivalente a 42 a 78 gigatoneladas, aproximadamente la mitad de ellas atribuible a procesos de degradación de tierras.

Por otra parte, el manejo sostenible de las tierras dirigido a la conservación de tierras y aguas y a la optimización del carbono orgánico en los suelos – con prácticas como el barbecho, la labranza cero, los abonos verdes, la cosecha de agua y otras puede mejorar los niveles de carbono en el suelo. Cabe hacer presente que esta conclusión también fue destacada en la conferencia del académico Edmundo Acevedo “Captura de carbono en suelos de agricultura sin riego” realizada en el marco del Seminario 2015 de la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas “Innovaciones sustentables para la agricultura de secano” realizado en octubre pasado.

El escrito en referencia destaca que la acumulación de carbono en el suelo, a través del manejo sostenible de las tierras, es la opción más viable para el secuestro de carbono en la biosfera y que el acto de mantener y aumentar el carbono orgánico del suelo proporciona múltiples beneficios mundiales simultáneamente. Sin embargo, apunta que, para maximizar el potencial retorno de la inversión en prácticas de manejos sostenible se requiere un enfoque estratégico e integral.

Noviembre 2015

Nicolo Gligo: “Magallanes está ad portas de un colapso en su producción ganadera a corto plazo por el deterioro de sus praderas”

 giglio nov2015Extracto de la entrevista realizada por el diario La Prensa Austral de Punta Arenas el 12 de noviembre del 2015 a Nicolo Gligo Viel, Presidente de la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas. El también Director del Centro de Análisis de Políticas Públicas y profesor de la Universidad de Chile manifestó su preocupación por el desarrollo agrícola del país y de la región de Magallanes.Entre las diversas ideas que expresó, enfatizó que las políticas públicas enfocadas al desarrollo de la ciencia en Chile son insuficientes. La realidad deMagallanes queda evidenciada en elpresente del desarrollo silvoagropecuario regional, limitado por el déficit en investigación científica y por la ausencia de una política regional explícita y específica y de una perspectiva desde la sustentabilidad del desarrollo Destaca que, los recursos naturales de la región o no son renovables o su renovabilidad es limitada; son frágiles y cuando han sido deteriorados, su recuperación es muy lenta. Es elocuente, la progresiva pérdida de capacidadde carga de las praderas de Magallanesen términos de masa ganadera. En 1970 sostenían a 2,7 millones de ovinos mientras, hoy día, no superan los dos millones, 700 mil cabezas menos. El Presidente de la academia citado hizo presente la necesidad de un centro de investigación de alto nivel en genética vegetal que se ocupe del mejoramiento de especies nativas desarrollando en ellas una mayor resistencia a las bajas temperaturas y a la sequía, y una producción mayor de biomasa por unidad de superficie. Propone avanzar en el mejoramiento de las especies nativas y naturalizadas a través de la técnica de la cisgenia y de formas de implantación masiva de las especies mejoradas.Sin un esfuerzo mayor, declaró Gligo,“olvidémonos de la ganadería, porque va a pasar casi al olvido”. Recuerda que el deterioro de los suelos es reconocido desde hace años pero el cortoplacismo impera en el modo de producir y en las políticas; el largo plazo no se internaliza ni se considera. En 2010, el Centro de Investigación de Recursos Naturales, (CIREN) estableció queel 43% del territorio sufríaerosión desde moderada a muy grave. Casi la mitad del territorio regional está en proceso de desertificación. Hay áreas de Magallanes donde el daño es irreversible y esta tendencia se va a agravar, porque cuando la máquina animal ya no compense el deterioro de las praderas, la producción va a bajar violentamente. Magallanes está ad portas de un colapso de la producción en el corto plazo. Este proceso se está agravando por la presencia de especies exóticas invasoras, como la pilosella que llegó a Magallanes hace unos 35 años. Hace una crítica global de lo que pasa en el país. Plantea que hay una tendencia a hacer estudios dando lugar a propuestas que no fructifican en los beneficios esperados y, sin embargo, nadie hace un buen diagnóstico sobre las causas por las que tantos planes, estrategias y políticas no funcionan.Señala que es necesario investigar mucho más las limitantes y condicionantes del desarrollo, la racionalidad de los distintos actores productivos, las formas de integración público-privadas, etc. Gligo plantea que, desde su perspectiva, hay que contribuir al desarrollo científico regional, y con ello al desarrollo tecnológico propio y no dependiente. Es imperioso hacer ciencia para generar tecnologías o para poder adoptarlas o adaptarlas con conocimiento de causa. De lo contrario, nos convertimos en un buzónsin poder de decisión endógeno. Y eso no sólo considerando al país y su relación conotros países, sino poniendo a la región en una posición fuerte para poder negociar con el centro.

Foto. INIA Kampenaike.

SEMINARIO 2013 “El futuro de la formación del Ingeniero Agrónomo en Chile”

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24 de Octubre del 2013,   Auditorio Oficina Regional de la FAO  para América Latina y el Caribe

Programa     P

Inauguración

FAO:   Alejandro Flores               P

Academia:  Roberto González      P

Desarrollo de la agricultura chilena a mediano plazo en función del progreso científico – tecnológico y de las transformaciones sociales, económicas y/o ambientales: sus desafíos para la formación agronómica.

Nicolo Gligo    P

Raúl Cerda      P

Juan Gastó        P

Aportes de la profesión del ingeniero agrónomo para el desarrollo de agricultura: hacia una definición de un perfil renovado del Ingeniero Agrónomo.

Eduardo Salgado        P

Eduardo Venezzian

Antonio Olaeta

Orientaciones para la revisión global de los currículos del Ingeniero Agrónomo.

Juan Ignacio Domínguez   P

Antonio Lizana                  P

Hernán Paillán                   P

Foto de presentadores y moderadores     (p)

Documentos de apoyo:

– Reflexiones sobre la formación del ingeniero agrónomo, Nicolo Gligo 

– Síntesis de presentaciones y discusiones de la Academia para definir el ámbito del seminario 2013 sobre

“Educación Superior Agronómica”, Alberto Cubillos  P

 

Reflexiones sobre la exposición de Edmundo Acevedo

Por Nicolo Gligo V.

La exposición realizada en la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas por el Prof.  Edmundo Acevedo sobre captura de carbono, dejó entrever la necesidad de tratar de relacionar mucho más lo micro con lo meso y lo macro y, además los procesos productivos con las determinantes y condicionantes que expliquen los comportamientos actuales y den algunas luces sobre donde hay que innovar las políticas y las investigaciones. Al respecto se exponen algunas reflexiones.

Sobre la revolución verde 

En primer lugar, habría que aclarar que, por algunas afirmaciones existiría una división entre los partidarios de la revolución verde y sectores contrarios. El debate no es ese. No cabe duda que la llamada revolución verde ha sido un proceso de extraordinaria repercusión en la agricultura del mundo, y sin ella habría muncho más hambre en el planeta.

La «revolución verde» estuvo dirigida principalmente hacia las explotaciones agropecuarias medianas y grandes. A mediados del siglo veinte,  muchos latifundios tradicionales se transformaron en empresas modernas rompiendo su integración estructural con el minifundio y con los pueblos rurales.  La menor demanda de mano de obra, producto de la modernización, repercutió en el sector campesino.  El déficit de oferta de trabajo se tradujo en menos ingresos para el campesino que actuaba como subproletario del latifundio o que participaba en el proceso productivo a través de  formas de subtenencias ligadas al latifundio.

La transformación de los últimos sesenta años estuvo signada por dos vertientes  de diversos orígenes. Por una parte, la penetración de formas de dominio transnacional ligadas principalmente a la comercialización de insumos tecnológicos y al comercio de tecnologías. Por otra parte, le reforma social, derivada de las reivindicaciones del sector campesino que incidieron en una transformación estructural profunda que cambio varios de los actores productivos existentes en el agro chileno y, por ende, sus racionalidades de usos de los recursos naturales.

La llamada “revolución verde” no fue sino un proceso de modernización sobre la base de modelo predominante de generación, difusión y adaptación tecnológica. Los progresos científicos generaron nuevas tecnologías, tanto genéticas como de manejo, que levantaron en forma significativa los rendimientos de los cultivos. La modalidad de desarrollo agrícola adoptada  en la última mitad del siglo veinte se basó en  la creación de un material genético de alta productividad que demandó  un paquete tecnológico orientado a una alta artificialización de los ecosistemas.

Pero, al margen de este efecto, habría que llamar la atención de lo que se llamó los “problemas de segunda generación de la revolución verde”. El proceso de transnacionalización, de gran auge entre los decenios 50 y 90, se vertió hacia la apropiación de los excedentes generados tanto en el proceso de generación como de adopción, adaptación y difusión tecnológica. Ello se tradujo en la penetración de un modelo tecnológico ligado a los procesos de comercialización de insumos y productos.

Los cambios estructurales, no fueron contradictorios con los postulados de la revolución verde, sino al contrario, en la mayoría de los casos, fueron absolutamente coherentes con estos. Mucho del desarrollo capitalista del campo chileno no se podría haber realizado sin antes se hubiese tenido una profunda transformación del complejo latifundio-minifundio.

La formación científica no estuvo al margen de estas influencias. Muchos profesionales chilenos se vertieron en las fuentes fundamentales del conocimiento, los países desarrollados, los que cual más cual menos también habían redireccionado sus enseñanzas en función de la penetración transnacional.

En consecuencia, las principales objeciones que aparecen en las bibliografías no están orientadas a cuestionar los avances ni a desconocer sus tremendas repercusiones, sino a que el conocimiento y el comercio generado por los bienes creados fueron orientadas por estas transnacionales. Ello redujo el modelo tecnológico a un paquete genético-sistemas de cultivo-maquinaria- hormonas-plaguicidas como si la oferta ambiental fuera homogénea y los sistemas de tenencia fueran muy similares.

Se ha creado, de esta forma, una serie de circuitos de progresos tecnológicos, ligados a intereses foráneos, y en ello han tenido mucha importancia las fuentes de financiamiento externo de la ciencia, dirigido, en muchas ocasiones, al conocimiento necesario para introducir una determinada tecnología. Se ha perdido autonomía para definir los patrones de producción, de consumo y de distribución y los modelos de desarrollo científico y tecnológico han sido coherentes con esta pérdida de autonomía.

Los cambios de paradigmas

Todo lo anterior podría seguir navegando en aguas tranquilas si no hubiésemos estado presenciando notables cambios de paradigmas sobre el desarrollo agrícola mundial y chileno. Quizás con algunos ajustes científicos y mayor preocupación sobre las áreas no altamente productivas del país la agricultura podría seguir haciendo su aporte tradicional.

Es obvio que continúan las presiones para seguir aumentando la producción de alimentos y este es un desafío prioritario. Pero el cambio del paradigma pasa del “aumento de la producción” al “aumento de la producción con sustentabilidad ambiental”. Y este desafío no es menor, pues significa un esfuerzo para cambiar sistemas e internalizar costos físicos y ambientales que anteriormente no se consideraban.

Muchos de los productos agrícolas nacionales llevan incorporado una cierta cosecha de los agrosistemas que los produjeron. Las tasas de erosión del suelo chileno son altas y no se prevén cambios ni a corto ni a mediano plazo. El agotamiento de nutrientes sigue siendo considerado una externalidad. También, hasta hace poco la disminución de ciertos insumos como el agua, no era una preocupación internalizada.

Pero el desafío de la sustentabilidad es mucho más complejo ya que las nuevas tecnologías  se traducen en una mayor artificialización de los agrosistemas, y por ende, mayor preocupación sobre los efectos de ellas. El paradigma se complejiza entonces, pues está sometido a la irrupción de cambios tecnológicos constantes de tasas absolutamente inéditas.

Más sustentabilidad

Por ello, que la preocupación por la necesidad de retener o de fijar carbono se convierte en una preocupación básica de la sustentabilidad de la agricultura. Pero, ¿cómo hacerlo en el contexto de la actual tendencia de la agricultura chilena, cuándo el nuevo paradigma aún se mantiene muy lejos de los productores? ¿Cómo hacer que se modifiquen las políticas, los planes y los estímulos para modificar la situación actual?

Habría que analizar dónde están los nudos claves de estos procesos: El prof. Acevedo le ha manifestado a la audiencia que es un hecho la pérdida de carbono con los métodos tradicionales y que los métodos de labranza cero sólo serían eficientes si se terminara con la quema de rastrojos. Pero si ello se hace es debido a que los beneficios privados derivados de la eliminación  y las consecuencias secundarias de eliminar rastrojos no son coherentes con los beneficios sociales producidos por la retención de carbono evitando las quemas.

En otras palabras, es más rentable y tiene beneficios para el productor quemar el rastrojo  que mantenerlo. Y esto por una razón relacionada con los horizontes de planificación. En casi todas las temáticas relacionadas con la sustentabilidad, la maduración de acciones en pro del medio ambiente es a muy largo plazo, muy diferente a la del productor que es generalmente de muy corto plazo. El productor, muchas veces agobiado por la rentabilidad de su explotación no considera el largo plazo más allá que esté consciente o no lo esté de los efectos positivos que tendría tomar una solución más sustentable.

En consecuencia, el primer desafío está en concebir una política en donde exista el interés del productor para internalizar una medida de corto plazo, Y esa política hay que buscarla entre los estímulos económicos derivados de subsidios, desgravámenes etc.

Después de la exposición del Prof. Acevedo se discutió largamente sobre la necesidad de poseer una maquina que pudiese esparcir para incorporar de algún modo los rastrojos. Más que discutir sobre ello, creo que hay que exponer algunas enseñanzas que de ello se deriva.

En este caso hay que reflexionar sobre el tema de las tecnologías que importamos (y apagamos royalties) en el país. Lo que se hace normalmente es “adoptar” una tecnología. El problema, a veces no es sólo “adoptar“ sino  “adaptar” la tecnología.

Mucho han discutido los expertos sobre el uso (y a veces el abuso) de tecnologías exógenas, en contraste con las tecnologías endógenas. Esa es una dicotomía inadecuada. Da lo mismo que una tecnología sea producida afuera o adentro, sea totalmente adoptada o trasformada y adaptada. Lo importante es que las “decisiones sean endógenas”, que sepamos adoptar o adaptar o incluso crear una tecnología.  Para ello necesitamos desarrollar la ciencia. Sin ciencia no tendremos decisiones endógenas, y el país gastará importantes recursos trayendo tecnologías inadecuadas

Pero no hay que olvidar la realidad de Chile. La tendencia del desarrollo de las ciencias en  está signada por las demandas de conocimiento científico generadas del desarrollo tecnológico. De allí se deriva también la asignación de recursos para el desarrollo científico. Mucha ciencia se hace siempre y cuando sea necesaria para la adopción o adaptación de una determinada tecnología. Es decir, que por lo general, el modelo de desarrollo científico se construye a partir de la demanda del desarrollo tecnológico.  La pérdida de la importancia relativa de la ciencia y los recursos asignados a ella frente al auge de la tecnología y sus recursos lleva irremediablemente a errores tanto en el uso de los recursos financieros como en la gestión del desarrollo

Además, los principales desafíos de estrategias y  políticas científicas para un desarrollo agrícola que tenga incrementos productivos y a la vez  sustentabilidad ambiental, radican en nuevas y más profundas investigaciones sobre el patrimonio natural, no en término de dos o tres recursos, sino en términos del pleno conocimiento de los atributos y comportamientos de los ecosistemas, para poder detectar qué nuevas posibilidades de desarrollo existen. Hay grandes lagunas de conocimiento científico que hay que rellenar.

Paralelamente, es necesario investigar sobre  comportamientos sociales alternativos, en función de nuevas forman de uso de los recursos naturales que hagan más armónica la relación de la sociedad con su entorno físico.

Seminario 2015 “Innovaciones sustentables para la agricultura de secano Chileno”

afiche5Seminario 2015  “Innovaciones sustentables para la agricultura de secano chileno” 28 de Octubre 2015

TEMARIO

Palabras de bienvenida: Roberto Neira, Académico de Número de la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas y Decano Facultad Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile.

Problemática agrícola y socioeconómica del secano en Chile P Doc

  • Expositor: Nicolo Gligo, Presidente, Academia Chilena de Ciencias Agronómicas
  • Comentarista: Octavio Sotomayor, Director INDAP.
  • Intensificación sostenible de la Producción Agrícola: revisión del concepto P1 P2 P3 P4 P5 P6
    • Expositor: Juan Izquierdo,  Académico de Número, Prosecretario, Academia Chilena de Ciencias Agronómicas
    • Comentarista: Alejandro Violic, Académico de Número.
  • Cosecha de agua y riego deficitario para la producción sustentable de zonas semi áridas P
    • Expositor: Nicolás Franck, Director, CEZA Universidad de Chile
    • Comentarista: Jorge Carrasco, Investigador INIA
  •  Captura de carbono en suelos de agricultura sin riego P
    • Expositor: Edmundo Acevedo, Académico de Número y Profesor, Universidad de Chile.
    • Comentarista: Dante Pinochet, Director, Instituto de Suelos, Universidad Austral de Chile
  • Impacto de las tecnologías tradicionales frente a los desafíos del cambio climático en zonas de secano P
    • Expositor: Rafael Novoa, Académico de Número e Investigador, INIA
    • Comentarista: Paola Silva, Prof. Universidad de Chile.
  • Manejo sustentable de plagas en cultivos de zonas semiáridas P
  • Expositor: Roberto González, Académico de Número y Profesor, Universidad de Chile.
  • Manejo sustentable de enfermedades en cultivos de zonas semiáridas P
    • Expositor: Bernardo Latorre, Académico de Número y Profesor, Pontificia Universidad Católica de Chile
  • Comentarios Finales:  Juan Gastó, Académico de Número y Profesor, Pontificia Universidad Católica de Chile

Fotos del seminario 

 

La intensificación sostenible, una revisión del concepto.

intensificacionLa intensificación sostenible está recibiendo cada vez más atención como una forma de abordar el reto de alimentar a un mundo cada vez más poblado y con recursos limitados. Pero quizás estamos pidiendo demasiado de ella ?   Casi 20 años después de que el concepto fuera desarrollado, el trabajo del  International Institute for Environment and Development (IIED), retoma el término y propone que la  intensificación sostenible es  solo un marco de referencia útil para aumentar la productividad agrícola en las tierras de cultivo de manera sostenible y  no  un paradigma para lograr la seguridad alimentaria global. El documento resume la historia de la controversia que rodea al concepto,  sus principales supuestos y riesgos así como su valor futuro. El documento hace un llamado para un re-enraizamiento del concepto de la intensificación sostenible como un elemento clave de un sistema alimentario sostenible situada dentro de una economía global respetuosa del ambiente.  Bajar gratis la versión PDF en  http://pubs.iied.org/pdfs/14651IIED.pdf?